La **desextinción** del lobo terrible llegó a todos los medios cuando Colossal Biosciences presentó a Romulus, Remus y Khaleesi. Son tres cachorros nacidos de células de lobo gris con 20 ediciones en 14 genes. Esa biología existe y se puede medir. Lo que contaron muchos titulares fue bastante más de lo que dicen los datos. La distancia entre el dato y el titular está en el centro del debate sobre la desextinción. Con un par de números se ve qué se consiguió y qué sigue pendiente. ## Qué anunció Colossal y qué se puede comprobar En abril de 2025, la empresa texana Colossal Biosciences informó del nacimiento de tres cánidos de pelaje blanco. Romulus y Remus nacieron el 1 de octubre de 2024. Khaleesi nació el 30 de enero de 2025. La compañía los presentó como los primeros lobos terribles (*Aenocyon dirus*) vivos desde que la especie desapareció de América hace unos 13.000 años. Para llegar ahí, el equipo secuenció ADN antiguo de dos fósiles: un diente de unos 13.000 años hallado en Ohio y un cráneo de unos 72.000 años procedente de Idaho. Con esas lecturas reconstruyeron un genoma de referencia del lobo terrible y lo compararon con el del lobo gris (*Canis lupus*), su pariente vivo más cercano según el análisis de la propia empresa. Ojo con esto: el lobo terrible no es el antepasado del lobo gris. Un estudio publicado en *Nature* en 2021 por el equipo de Angela Perri concluyó que los lobos terribles pertenecían a un linaje antiguo y separado de los cánidos del Nuevo Mundo, que se habría separado del de los lobos grises hace millones de años. Colossal revisó parte de esa historia en un preprint de 2025 y propuso un origen con mezcla entre linajes antiguos, pero ese trabajo todavía no había pasado revisión por pares cuando se hizo el anuncio. ## El procedimiento, paso a paso La técnica combina tres cosas que ya existían por separado: secuenciación de ADN antiguo, edición genética con CRISPR y clonación por transferencia nuclear. Lo nuevo es haberlas encadenado en un cánido a esta escala. ```mermaid flowchart TD A["Fósiles: diente de Ohio y cráneo de Idaho"] --> B["Secuenciación de ADN antiguo"] B --> C["Comparación con el genoma del lobo gris"] C --> D["Selección de 20 ediciones en 14 genes"] E["Muestra de sangre de lobo gris"] --> F["Cultivo de células progenitoras endoteliales"] D --> G["Edición con CRISPR en esas células"] F --> G G --> H["Transferencia del núcleo editado a un óvulo"] H --> I["Embrión implantado en una perra doméstica"] I --> J["Nacimiento de los cachorros"] ``` El diagrama muestra dos ramas que se unen. La primera sale de los fósiles: se secuencia el ADN antiguo, se compara con el del lobo gris y se eligen 20 cambios repartidos en 14 genes. La segunda sale de una simple extracción de sangre de un lobo gris vivo, de la que se cultivan células progenitoras endoteliales (precursoras de las células que recubren los vasos sanguíneos). Las dos ramas se juntan cuando esas células reciben las ediciones. Después, el núcleo editado pasa a un óvulo sin núcleo, el embrión se implanta en una perra doméstica que actúa de madre de alquiler y, al final, nacen los cachorros. El paso de la sangre tiene más valor práctico de lo que parece. Para conseguir células para clonar, lo habitual es tomar una biopsia de tejido. Una extracción de sangre molesta mucho menos al animal, y eso importa cuando se trabaja con especies amenazadas. ## La cuenta que no apareció en los titulares El genoma de un cánido tiene unos 2.400 millones de pares de bases. Colossal afirmó que el lobo gris y el lobo terrible comparten el 99,5 % de su ADN. Si tomamos esa cifra de la empresa, la diferencia entre ambos genomas ronda los 12 millones de posiciones: $$\Delta = (1 - 0{,}995) \times 2{,}4 \times 10^{9} \approx 1{,}2 \times 10^{7}$$ En palabras: el 0,5 % de 2.400 millones da unos 12 millones de letras distintas entre las dos especies. Ahora comparemos eso con las ediciones que se hicieron: $$\frac{20}{1{,}2 \times 10^{7}} \approx 1{,}7 \times 10^{-6}$$ O sea, las 20 ediciones cubren alrededor de 0,00017 % de las diferencias estimadas. Por cada cambio introducido quedan unos 600.000 sin tocar. La cuenta es una aproximación, porque no todas las diferencias pesan igual y muchas están en regiones que no codifican proteínas. Aun así, da una idea de la escala. ## Qué genes se tocaron y por qué Las ediciones apuntaron a rasgos visibles: el tamaño corporal, la musculatura, el color claro del pelaje y la textura del pelo. Son las características que distinguen al lobo terrible en el registro fósil y en las reconstrucciones. Hubo un detalle interesante. Para algunos rasgos, el equipo no copió la variante exacta del lobo terrible. Según explicó la empresa, ciertas variantes ligadas al pelaje claro en otros cánidos se asocian a sordera o ceguera, así que eligieron variantes alternativas presentes en lobos grises que dan un resultado parecido con menos riesgo. Tiene sentido como decisión de bienestar animal. Pero también deja claro que el resultado se diseñó para parecerse al lobo terrible, que es distinto de reconstruirlo. ## La comparación, rasgo por rasgo ```compare {"title": "Lobo gris, cachorros de Colossal y lobo terrible", "options": ["Lobo gris", "Cachorros de Colossal", "Lobo terrible"], "criteria": ["Base del genoma", "Ediciones respecto al lobo gris", "Pelaje", "Linaje evolutivo", "Crianza y conducta"], "rows": [["✓ Canis lupus", "~ Canis lupus editado", "✗ Aenocyon dirus, linaje propio"], ["0", "~ 20 en 14 genes", "✗ Millones de diferencias estimadas"], ["~ Variable, suele ser gris", "✓ Blanco", "~ Claro según reconstrucciones genómicas"], ["✓ Linaje vivo", "~ El del lobo gris", "✗ Extinto hace unos 13.000 años"], ["✓ Aprendida en manada salvaje", "✗ Crianza humana en reserva cerrada", "? Sin datos directos"]]} ``` La matriz compara tres animales en cinco criterios. El lobo gris parte de un genoma sin modificar, con conducta aprendida en manada. Los cachorros de Colossal tienen el genoma del lobo gris con 20 ediciones en 14 genes, pelaje blanco y crianza humana dentro de una reserva. El lobo terrible pertenece a otro linaje, *Aenocyon dirus*, con millones de diferencias estimadas respecto al lobo gris; se extinguió hace unos 13.000 años y no hay datos directos de su comportamiento. Los cachorros se parecen al lobo terrible en el pelaje y en algunos rasgos físicos, y al lobo gris en casi todo lo demás. ## Lo que dijeron los especialistas en cánidos El Grupo de Especialistas en Cánidos de la Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN publicó una declaración tras el anuncio. Según ese grupo, los animales son lobos grises modificados genéticamente y no encajan en sus directrices sobre especies sustitutas (proxies) para conservación. También advirtió que el mensaje de que la extinción se puede revertir podría restar urgencia a la protección de especies que todavía existen. Beth Shapiro, directora científica de Colossal, reconoció en entrevistas posteriores que los cachorros son lobos grises con ediciones. Defendió el nombre de lobo terrible con el argumento del concepto morfológico de especie, que clasifica a los organismos por su aspecto. Es una postura legítima en taxonomía, aunque minoritaria cuando hay datos genómicos disponibles. ## La parte del anuncio que sí sirve a la conservación En el mismo comunicado, Colossal anunció el nacimiento de cuatro lobos rojos (*Canis rufus*) clonados a partir de muestras de sangre. Y ese dato tiene más peso práctico que los lobos blancos. El lobo rojo está en peligro crítico: su población salvaje en Carolina del Norte se cuenta en unas pocas decenas de ejemplares, y la especie arrastra una diversidad genética muy baja. Clonar animales a partir de sangre, sin biopsias, abre una vía para el rescate genético: recuperar variantes de individuos guardados en biobancos o de linajes que se están perdiendo. Esa aplicación no necesita que nadie crea en el regreso de una especie extinta. Necesita que la técnica funcione con regularidad, que no dañe a las madres de alquiler y que los animales clonados se reproduzcan sanos. ## Lo que falta para hablar de una especie de vuelta Un animal es algo más que su secuencia de ADN. El lobo terrible cazaba presas grandes del Pleistoceno, como bisontes y caballos, en manadas que transmitían conducta de generación en generación. Romulus, Remus y Khaleesi crecen bajo cuidado humano, en una reserva cerrada, sin adultos de su supuesta especie que les enseñen nada. Su microbiota intestinal, su manera de moverse en grupo y sus hábitos de caza salen del entorno donde se crían, y el genoma explica solo una parte. Tampoco existe hoy el hábitat que tenían. La megafauna de la que se alimentaba el lobo terrible desapareció con él. Cualquier plan para soltar estos animales en libertad tendría que responder a una pregunta ecológica básica: qué función cumplirían en un ecosistema que ya se reorganizó sin ellos. Por ahora, lo que se puede afirmar es concreto: la edición múltiple de genes en cánidos funciona, la clonación desde sangre funciona y los tres animales están vivos. Llamarlos lobos terribles depende de qué definición de especie se use, y la mayoría de los genetistas de cánidos usa otra. ## Fuentes 1. "Anuncio del nacimiento de Romulus, Remus y Khaleesi y de cuatro lobos rojos clonados". *Colossal Biosciences*, abril de 2025. 2. Perri, A. R. et al. "Dire wolves were the last of an ancient New World canid lineage". *Nature*, 2021. 3. "Declaración sobre el anuncio de Colossal acerca del lobo terrible". *Grupo de Especialistas en Cánidos, Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN*, abril de 2025. 4. "Análisis genómico de la ascendencia y evolución del lobo terrible" (preprint). *bioRxiv*, 2025.
Comentarios
Sé el primero en comentar este artículo.
Deja un comentario