El fin de semana del 11 de julio de 2026, las tormentas dejaron la cantera-reservorio de Thornton, al sur de Chicago, casi llena. Fue la prueba de estrés más reciente para la gestión de aguas pluviales de la región, un sistema diseñado para tragarse los aguaceros que el cambio climático vuelve más intensos y frecuentes. El Metropolitan Water Reclamation District (MWRD) informó que el reservorio se acercó a su tope tras el temporal, según reportó la HF Chronicle. Cuando las aguas pluviales llenan Thornton, el agua deja de amenazar sótanos, calles y alcantarillas. ## Por qué una cantera termina llena de agua de lluvia Thornton no es un lago natural. Es una vieja cantera de piedra caliza reconvertida en el eslabón final de una obra que Chicago empezó en los años setenta: el Tunnel and Reservoir Plan, conocido popularmente como Deep Tunnel. La idea es sencilla de enunciar y monstruosa de construir. Bajo la ciudad corren más de 175 kilómetros de túneles gigantes que capturan el agua sucia de lluvia antes de que colapse el sistema, y la guardan hasta que las plantas de tratamiento puedan procesarla. El motivo de todo esto tiene nombre técnico: alcantarillado combinado. Buena parte del área metropolitana de Chicago mezcla en la misma tubería el agua residual de las casas y el agua de lluvia de las calles. En un día seco funciona bien. Pero cuando cae un aguacero fuerte, el volumen supera la capacidad de las tuberías y de las plantas. Sin un lugar donde meter ese excedente, la mezcla de aguas negras y lluvia se descarga directa a los ríos —lo que los ingenieros llaman desbordamiento de alcantarillado combinado, o CSO por sus siglas en inglés— o se devuelve por los desagües hacia los sótanos. ### El truco: ganar tiempo Thornton y su hermano mayor, el reservorio de McCook, resuelven el problema comprando tiempo. Durante la tormenta, el agua baja por los túneles y se acumula en estos huecos enormes. Cuando el cielo se despeja y las plantas de tratamiento recuperan capacidad, el agua almacenada se bombea de vuelta, se trata y se libera limpia. La cantera actúa como una batería, solo que en lugar de electrones guarda miles de millones de litros de agua de lluvia. ```sankey { "nodes": [ {"name": "Lluvia intensa"}, {"name": "Alcantarillado combinado"}, {"name": "Deep Tunnel"}, {"name": "Reservorio Thornton"}, {"name": "Planta de tratamiento"}, {"name": "Río Calumet"} ], "links": [ {"source": 0, "target": 1, "value": 100}, {"source": 1, "target": 2, "value": 85}, {"source": 2, "target": 3, "value": 85}, {"source": 3, "target": 4, "value": 85}, {"source": 4, "target": 5, "value": 85}, {"source": 1, "target": 5, "value": 15} ] } ``` El diagrama de arriba sigue el recorrido del agua durante una tormenta. Entra como lluvia intensa, se junta con las aguas residuales en el alcantarillado combinado y, en vez de saltar al río, baja al Deep Tunnel y de ahí al reservorio de Thornton. Desde el reservorio pasa a la planta de tratamiento y regresa al río Calumet ya depurada. La flecha delgada que va directa del alcantarillado al río representa lo que el sistema evita: el desbordamiento sin tratar que ocurría antes de que existiera esta infraestructura. ## Cuánto cabe ahí abajo Las cifras de estos reservorios cuesta imaginarlas. Según el MWRD, el reservorio compuesto de Thornton almacena cerca de 30.000 millones de litros (unos 7.900 millones de galones). El de McCook, en su primera etapa, guarda alrededor de 13.000 millones de litros, y una segunda fase prevista para el final de la década casi triplicará esa cifra. ```plotly { "data": [ { "type": "bar", "x": ["Thornton", "McCook (Etapa 1)"], "y": [30000, 13000], "marker": {"color": ["#1f77b4", "#2ca02c"]} } ], "layout": { "title": "Capacidad de almacenamiento (millones de litros)", "yaxis": {"title": "Millones de litros"}, "xaxis": {"title": "Reservorio"} } } ``` La gráfica compara la capacidad de almacenamiento de los dos reservorios del sistema. Thornton, con casi 30.000 millones de litros, es hoy el más grande; McCook en su etapa 1 aporta cerca de 13.000 millones. Juntos le dan a la región un colchón que hace veinte años no existía, cuando cada tormenta fuerte terminaba con calles anegadas y ríos contaminados. Que Thornton se haya acercado a su límite este julio dice dos cosas a la vez. Una buena: el sistema funcionó, atrapó el agua y evitó descargas al río. Una preocupante: las tormentas de 2026 están entregando volúmenes que se acercan al tope de una obra pensada para durar décadas. ## Cuarenta años de excavación ```timeline 1975 : Arranca la construcción del Deep Tunnel (TARP) 2006 : Se completan los 176 km de túneles profundos 2015 : Entra en operación el reservorio de Thornton 2017 : Entra en operación el reservorio de McCook (Etapa 1) 2029 : Etapa 2 de McCook prevista, casi triplica su capacidad ``` La línea de tiempo resume el proyecto. La construcción del Deep Tunnel arrancó en 1975. Los túneles —176 kilómetros en total— quedaron terminados en 2006. El reservorio de Thornton entró en operación en diciembre de 2015 y el de McCook lo hizo en 2017. La segunda etapa de McCook, que sumará la mayor parte de su capacidad final, se espera hacia 2029. Medio siglo de obra pública para un problema que la lluvia se encarga de recordar cada verano. ## Lo que las tormentas de julio nos recuerdan La historia de Thornton conecta con una conversación más amplia sobre agua y clima. Los boletines de energía y medio ambiente que recopila Daily Kos —desde su serie Renewable Friday hasta su agenda mensual de eventos— repiten un patrón: la adaptación climática ya dejó de ser teoría y pasó a ser infraestructura que se prueba en tiempo real. Un reservorio que casi se llena es un dato tan concreto como una curva de emisiones. La lección práctica es incómoda. Estas obras se dimensionan con base en el historial de lluvias de una región. Cuando la frecuencia y la intensidad de las tormentas suben, el margen de seguridad que se calculó hace veinte años se encoge. Ampliar McCook ayuda. Pero la ingeniería de concreto tiene un límite físico, y a partir de cierto punto conviene sumar soluciones más blandas: pavimentos permeables, techos verdes, jardines de lluvia y humedales urbanos que absorban el agua antes de que llegue al alcantarillado. Chicago lleva medio siglo cavando debajo de sus calles para no ahogarse. El fin de semana del 11 de julio la cantera hizo su trabajo. La pregunta que deja para el resto de ciudades es si esperarán a la próxima inundación para empezar a construir su propio colchón, o si aprenderán de una obra que tardó cincuenta años en estar lista. ## Fuentes 1. "Thornton quarry nearly full after weekend storms, villages continue clean up work". *HF Chronicle*. [Leer más](https://www.hfchronicle.com/2026/07/11/thornton-quarry-nearly-full-after-weekend-storms-villages-continue-clean-up-work/) 2. "The Weeks | July 12: reservoir sets record". *HF Chronicle*. [Leer más](https://www.hfchronicle.com/2026/07/12/the-weeks-july-12-dog-safety-series-reservoir-sets-record-2-new-superintendents-homewood-e-bike-regulations-christmas-in-july/) 3. "Renewable Friday: Too Much News". *Daily Kos*. [Leer más](https://www.dailykos.com/stories/2026/7/3/800046889/community/renewable-friday/)
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